El proceso de erosión eólica es conocido en La Pampa. Sin embargo, la composición del material transportado a diferentes alturas por la acción del viento sobre los suelos, y en particular los agrícolas, no ha sido tan indagado.

De eso se encarga Antonela Iturri, y un equipo de investigación que lidera el Dr. Daniel Buschiazzo, que integra el Instituto de Ciencias de la Tierra y Ambientales de La Pampa (INCITAP, CONICET-UNLPam). Estudiar el contenido de esas partículas permite saber qué especies minerales y orgánicas están siendo transportadas a bajas o altas alturas y deducir su transporte a cortas o largas distancias, lo que podría incidir, por ejemplo, en la fertilidad de los suelos pampeanos.

En un día típico de viento y tierra en La Pampa se puede observar polvo en suspensión, cuyo contenido puede ser variable. Lo que le interesa a Iturri, doctora en Agronomía, es conocer la composición del material que es transportado por el viento desde los suelos, y en especial enfocarse en partículas que tienen un diámetro de alrededor de 10 micrones (más finas que un cabello humano), que se conocen con el nombre de material particulado (PM, por sus siglas en inglés). Al tener un tamaño tamaño y baja densidad les permite ser transportadas a grandes alturas, quedar suspendidas mucho tiempo y, por tal motivo, alcanzar grandes distancias dependiendo de la energía con la que sople el viento. A modo de ejemplo, estudios realizados por un grupo de trabajo del CICTERRA (CONICET) Córdoba encontraron que partículas emitidas desde suelos de la región pampeana llegaron al océano Atlántico. Más lejos aún se transportan las que tienen su origen en el desierto del Sahara, en África. Estas arriban a islas del Caribe, según describen otras contribuciones científicas.

En los distintos estudios que la investigadora realizó, tomó muestras en zonas de la Provincia (Santa Rosa, Anguil, General Acha, Eduardo Castex y Trenel) donde el clima difiere y la textura de los suelos es contrastante, con el objetivo de que la composición órgano-mineral de las partículas que de ellos se emiten sea diferente. Es decir, analizó aquellos de textura más fina, con mayor contenido de carbono orgánico (que es el aglutinante de las partículas minerales que más contribuyen a la fertilidad del suelo), menos susceptibles a sufrir erosión, que son los que se encuentran en el noreste de La Pampa; y suelos más gruesos, más arenosos, con menor contenido de carbono orgánico, y que tiene mayor susceptibilidad de ser erosionado. Estos se encuentran en el suroeste pampeano.

Iturri comenta que “desde el punto de vista mineral lo que hallamos es que en los suelos más arenosos el viento causa una mayor selección del material que transporta en altura que en los suelos finos. Las partículas en las que predomina el cuarzo [mineral compuesto por una parte de silicio y dos de oxígeno] se movilizan a baja altura y a cortas distancias porque son más gruesas y densas. En términos agrícolas, esto quiere decir que se transportan unos pocos metros, incluso en las inmediaciones del mismo potrero o campo”. Por el contrario, los materiales más finos, en los que predominan las arcillas, alcanzan grandes alturas y son trasladados a largas distancias. Las mejores características físicas de los suelos finos, esto es, su mayor agregación, determinó el transporte de partículas finas incluso a bajas alturas como parte de agregados gruesos.

Desde el punto de vista orgánico, los trabajos concluyeron que a medida que se incrementaba la altura también aumentaban los contenidos de carbono orgánico tanto para los suelos de textura fina como gruesa. Este pierde partículas finas enriquecida en carbono y nutrientes, lo que significa que la fertilidad de esa tierra es afectada. Si bien se conoce que las disminuciones que registran los suelos son muy pequeñas, representan una pérdida desproporcionada de fertilidad. La especialista explica que la calidad de ese carbono presente en el PM fue diferente en suelos de distintas texturas: en los más finos halló que estaba caracterizado por carbono orgánico asociado a materia orgánica antigua, más desarrollada, que son propias de suelos de zonas más húmedas. En cambio, en los de textura más gruesa, la cantidad y calidad de ese carbono fue distinta: era más abundante pero estaba ligada a componentes orgánicos poco descompuestos, como restos de plantas”, una especificidad de los suelos más secos.

Iturri destaca que el proceso está ocurriendo en los suelos donde el carbono y otros nutrientes se están movilizando a través del PM a largas distancias, que pueden ser de cientos o miles de kilómetros, lo que constituye una pérdida irrecuperable en el lugar donde se emitió. Por el contrario, en aquellos sitios donde sedimente, puede contribuir tanto a su fertilidad como a su contaminación, de acuerdo a la especie química en cuestión.

SUELOS MODIFICADOS

Esta es la principal característica que indica la investigadora del INCITAP acerca de los suelos agrícolas de La Pampa y de la Región Semiárida Argentina. Los suelos están modificados por acción humana a los fines de la producción de alimentos principalmente. La degradación puede verse acelerada por algunas prácticas de manejo que involucran labranza frecuente y escasa cobertura. Un suelo que permanece desnudo o con escasa cobertura puede tener mayor pérdida de agua porque se produce un aumento de la evapotranspiración. “Este tipo de manejo puede contribuir a acelerar un proceso de degradación natural en suelos de zonas áridas y semiáridas como los de La Pampa”, menciona.

Iturri aclara que existen formas conservacionistas para llevar adelante la producción, que tienden a una agricultura más sustentable y que preserva el recurso: “implica una menor remoción del suelo, trabajar con rotación de cultivos, incluyendo los de cobertura. Así se evitaría que durante ciertos períodos de tiempo el suelo quede desnudo y más susceptible a la acción del viento. En cambio, cuando hay cultivos de cobertura, que podrían ser hasta incluso señalados como un fertilizante biológico, el suelo queda menos expuesto a la acción de viento, pierde menos humedad y el cultivo, por sus particularidades, contribuye a la estructuración y repone un tanto ese carbono que se podría estar perdiendo”.

MATERIAL PARTICULADO, CAMBIO CLIMÁTICO Y SALUD

Un estudio técnico publicado en 2017 por la Organización de la Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), junto con la Alianza Mundial por el Suelo y su Grupo Técnico Intergubernamental sobre Suelos (GTIS) menciona que la pérdida de carbono orgánico del suelo afecta negativamente no solo a la salud del suelo y a la producción de alimentos, sino que también agrava el cambio climático. Cuando se descompone la materia orgánica, se emiten gases de carbono de efecto invernadero a la atmósfera. Si esto ocurre a tasas demasiado altas, los suelos pueden contribuir a calentar el planeta. Este documento también indica que Argentina integra el grupo de los 10 países que, en conjunto, retienen más del 60% de la reserva total de carbono orgánico del suelo. Lo lideran Rusia y Canadá que presentan condiciones climáticas extremas: el carbono se acumula en los suelos en grandes cantidades debido a las bajas temperaturas que conducen a una baja actividad biológica y una descomposición lenta de la materia orgánica. De este modo, el efecto del suelo como secuestrador de carbono constituye un elemento importante que contribuye a concientizar sobre la importancia de su preservación.

Por otro lado, el PM puede permanecer en suspensión por largos períodos de tiempo. Cuando llegan al ser humano, este inhala las partículas y los pulmones no son capaces de filtrarlas. Por lo tanto, se dirigen al torrente sanguíneo. Por su composición órgano-mineral y elemental, esas partículas podrían, superando ciertos límites, ser perjudiciales para la salud (uno de los principales constituyentes del suelo es el silicio, elemento que la OMS ha advertido como potencialmente nocivo para las personas cuando se encuentra en concentraciones que superan valores propuestos como umbrales). Además, esta característica de que permanecen por largos períodos de tiempo suspendida puede provocar, por ejemplo, accidentes de tránsito por reducción de la visibilidad.

Otro problema lo constituyen los microplásticos diseminados por el viento. Se está produciendo evidencia científica de que estas piezas de plásticos de apenas un par de milímetros (o menos) están presentes en todos lados. No solo contaminan el ambiente en general, sino que llegan al cuerpo humano a través del aire o los alimentos.

NUEVAS PREGUNTAS

En otros estudios publicados por Graciela Hevia (quien realizó importantes contribuciones al estudio de los suelos de la Provincia, falleció en 2009) y Daniel Buschiazzo, integrantes del equipo de investigación del que forma parte Iturri, se constató que el material que se emite de los suelos agrícolas se habrían sedimentado en bosques de caldén vecinos. Iturri especula qué sucedería ante un cambio de uso de la tierra: ¿cuánto material se emitiría y cuál sería su composición? “Tal vez podemos hablar de ‘islas’ de monte de caldén que en estos momentos tienen un efecto benéfico porque están atrapando el polvo que proviene de distintas fuentes, pero en un futuro se podrían convertir en puntos calientes de emisión de partículas aún más concentradas de las que se están emitiendo actualmente, por ejemplo, de los suelos agrícolas”.

SEMINARIO VIRTUAL

En este marco de producción de conocimiento, el grupo de trabajo del INCITAP y el CICTERRA de Córdoba organizarán un seminario virtual denominado “Calidad del aire en ambientes afectados por erosión eólica”, que se desarrollará desde el 19 al 23 de octubre próximos, diariamente a las 18 horas.

El seminario consta de 10 conferencias en las que investigadores del INCITAP, el CICTERRA y otros institutos del CONICET, presentarán resultados sobre la cantidad, composición y formas de movilización a nivel local y regional de las PM10, además de aspectos relacionados con la salud humana y la calidad del aire en ambientes urbanos.

Las conferencias se dictarán por Zoom con acceso gratuito y se extenderán certificados de asistencia. Inscripciones en Seminario Virtual. Para más información Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Mariano Pineda, Lic. en Comunicación Social – Secretaría de Culutra y Extensión Universitaria
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